Draco dormiens nunquam titillandus

Siete destrucciones.

El Diario de Tom Riddle: destruido por Harry con veneno del basilisco d e Salazar Slytherin, que es una de las sustancias que puede destruir un horrocrux.
El anillo de Marvolo Gaunt: destruido por Dumbledore con la espada de Gryffindor (otro objeto que destruye horrocruxes, al impregnarse con el veneno del basilisco).
El guardapelo (relicario, para Hispanoamérica) de Slytherin: destruido por Ron con la espada de Gryffindor.
La copa de Hufflepuff: destruida por Hermione con dientes del Basilisco que previamente había sacado del los restos de la enorme serpiente, en la Cámara de los Secretos.
La diadema de Ravenclaw: destruida involuntariamente por Crabbe usando fuego demoníaco, en medio de una pelea entre los protagonistas y dos secuaces de Malfoy (Crabbe y Goyle).
El propio Harry Potter, que resulta ser un horrocrux por accidente. Esta porción de alma de Lord Voldemort, desgarrada sin su conocimiento al rebotar contra Voldemort el maleficio imperdonable, resulta ser la fuente de la extraña conexión que tienen los dos personajes. La destruye el mismo Voldemort (otro medio para destruir un Horrocrux es precisamente que lo haga su creador), en su segundo intento de asesinar a Harry (en el Bosque Prohibido). Harry no muere, porque su sangre corre en las venas de Voldemort desde su regreso y actúa como un poderoso encantamiento que permite la destrucción del fragmento del alma del Señor de las Tinieblas, pero mantiene indemne a Harry.
Nagini, la serpiente de Lord Voldemort: asesinada por Neville Longbottom con la espada de Gryffindor en un despiste del Señor Tenebroso.

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